“A las 07:23 aún ignorábamos la magnitud del desastre… poco a poco, en desorden, fueron abriéndose puertas y ventanas de casas y edificios… lo que escuchamos todos en los minutos posteriores a los terremotos fue el eco de un rumor subterráneo, pavoroso, que mezclaba estruendo de vidrios rotos, aguas desbocadas, piedras desprendidas, metales chocando unos […]



