- ¡Una familia con suerte!
- Martín Mejía Zayas, será interino en Iztacalco
- Mejía Zayas, es excuñado de Armando Quintero
- Sánchez Cervantes, el delegado, es cuñado de Armando Quintero
- ¡Todo en familia!
- El diputado Juan José Larios Méndez da regalos por Facebook
Por Efraín Blowsmann
Aunque parezca increíble, ¡muy increíble!, el director general del Transporte de la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) y excuñado de Armando Quintero, Martín Mejía Zayas, remplazará al delegado en Iztacalco, y cuñado de Armando Quintero, Francisco Sánchez Cervantes. Eso es lo que rumora en la propia delegación y en la Setravi. ¡Todo queda en familia!…
¡Una familia con suerte!, no queda la menor duda. El primero de éstos es hermano de la exesposa de Quintero, mientras que el otro es esposo de una de las hermanas de Quintero. En tanto que Sánchez Cervantes es calificado como un delegado más que gris, su remplazo, Mejía zayas, brilla por las graves corruptelas en las que se ha visto inmiscuido en la Setravi. Se encuentra acusado por la venta al mayoreo de placas clonadas y bi-clonadas para taxis y peseros, amén de realizar convenios apócrifos con empresas para “vestir” al transporte público con publicidad y propaganda diversa.
En contra de Mejía Zayas existe un cúmulo de denuncias; empero, Armando Quintero lo ha sacado a flote, de tal manera –y para que llegue a la delegación mencionada- que ya envió cabilderos a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) para que su excuñado quede como delegado en Iztacalco por el clásico “dedazo”, mientras que el cuñado, Sánchez Cervantes, se lanzará como abanderado del PRD para ocupar una curul en el viejo edificio de Donceles y Allende….
Como decíamos, ¡Una familia con suerte! Iztacalco en manos de Armando Quintero y familia. Aunque. Mejía Zayas estará –si llega- tan sólo unos meses en esa demarcación, pero los destrozos que puede causar podrían ser de mayor magnitud que los terremotos que azotaron el año pasado al Japón… La merma que han perpetrado los Quintero y los Zaya, amén de otros oscuros personajes -en la Setravi-, son de graves consecuencias. Lograron hacer de esa dependencia del Gobierno del Distrito Federal (GDF) una verdadera mina de oro.
Martín Mejía Zayas, inteligente que es, formó una nueva organización, que en palabras llanas se dice “otra tribu más en el PRD”, para apuntalar la posible candidatura de Armando Quintero al Senado de la República, sitio en el que se encuevará para obtener el tan ansiado fuero y las denuncias que tiene en su contra no prosperen.
¡Una familia con suerte!, con mucha suerte. Los “luchadores” sociales del PRD lucrando con la política. La ciudadanía es harina de otro costal, lo que importa es continuar en el trapecio y mermando de los dineros que no les pertenecen.
Un diputado local en busca de una diputación federal
El que anda muy activo en las redes sociales, aunque no tiene mucho quorum, es el diputado local perredista Juan José Larios Méndez. Este señor, que se dice representante popular por Iztacalco, no sólo regala promesa, sino que también obsequia presentes por Facebook: a los primeros 25 cibernautas que den un clic en “me gusta” en el ”muro de Larios Méndez”, se harán acreedores a un regalo, aunque no dice de qué se trata. Larios Méndez anda en busca, ¡por supuesto! de otra curul, aunque no de la delegación, porque ese territorio tiene dueño, tiene un propietario que se llama Armando Quintero y familia… Se quiere ir a la Cámara de Diputado, ¡faltaba más, sobraba menos!


Iztacalco, inundada en irregularidades
El Delegado Francísco Javier Sánchez oculta las anomalías
Publicado: Martes, 17 de Enero del 2012, a las 11:34 hrs.
http://diariobasta.com/nota.php?id_nota=5446
La administración de Francisco Javier Sánchez Cervantes en la delegación Iztacalco, además de parca y gris, ha sido una completa ola de corrupción y abusos. Las irregularidades van desde la información oculta de la explosión de una fábrica clandestina de artefactos pirotécnicos, hasta el uso indebido de presupuestos y alteración de precios en la compra de luminarias y patrullas, entre otros ilícitos.
Pero, lo peor de todo, es que quien realmente maneja a su antojo la demarcación, es la directora general de Desarrollo Social, Elizabeth Mateos Hernández. La funcionaria recientemente ganó un debate interno en la demarcación a Martín Mejía Zayas, ex cuñado del secretario de Transporte y Vialidad del Distrito Federal, Armando Quintero Martínez, quien busca imponer a Mejía como sucesor de Sánchez Cervantes en la delegación.
Mateos Hernández fue increpada por vecinos de la colonia Juventino Rosas, cuando evitaron que se colocara un puesto a la entrada del centro deportivo de la colonia, ubicado en Sur 115 y Avenida del Recreo; los trabajadores que instalaban la estructura metálica –aseguraban– contaban con un permiso otorgado por ella.
Los inconformes exigieron al delegado Francisco Javier Sánchez Cervantes revisara los permisos que se han otorgado a estos comerciantes sin tomar en cuenta a los colonos. “Son áreas comunes y ya están haciendo negocio con ellas. Pedimos a las autoridades que no lo permita y retire el local que se instaló sin tomarnos en cuenta”, manifestó Martín Ponce, vecino afectado.
Dijo que si las autoridades no toman en cuenta la petición, realizarán movilizaciones con el fin de solicitar la destitución de la directora, pero hasta la fecha la funcionaria continúa trabajando y buscando la candidatura que la lleve a ocupar la demarcación.
Asimismo, organismos vecinales denunciaron la venta de despensas que ella otorgaba para beneficiar su campaña, situación que Mateos Hernández nunca calculó así, pues pretendía obsequiarlas.
QUE TODO QUEDE EN FAMILIA.
Es muy sabido que el actual jefe delegacional, Francisco Javier Sánchez, busca la persona idónea para cuidar sus espaldas, ahora que concluya su administración y se lance en pos de una curul en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, por lo que Armando Quintero, ex delegado en Iztacalco, busca que su ex hermano político, Martín Mejía Zayas, llegue a ocupar la delegación, pese a que ha tenido denuncias por actos turbios en la Setravi, de las cuales, gracias al apoyo de Quintero, ha salido bien librado.
Además, trascendió que Mejía Zayas creó una nueva tribu al interior del Partido de la Revolución Democrática (PRD), con el único objetivo de llevar a Armando Quintero Martínez a un escaño en el Senado de la República, donde podrá congelar el cúmulo de denuncias que tienen en su contra.
EXPLOSIÓN DUERME EL SUEÑO DE LOS JUSTOS.
Francisco Javier Sánchez, desde su llegada a la jefatura delegacional en Iztacalco, fue duramente cuestionado, debido a que su predecesor Erasto Ensástiga lo impuso.
La explosión de una fábrica clandestina de artefactos explosivos en octubre de 2010, ubicada en el número 1425 de la calle Sur 157, en la colonia Gabriel Ramos Millán, resulta ser una nota roja en su gestión.
Producto del siniestro hubo un saldo de siete personas muertas y al menos 27 viviendas afectadas, y las mismas autoridades reconocieron que contaban con denuncias vecinales sobre la operación del taller de fuegos pirotécnicos. Mediante un comunicado el titular de la demarcación, Francisco Sánchez, exhortó a la población a denunciar el funcionamiento de estos sitios clandestinos, lavándose las manos en automático.
Asimismo, ha mantenido negocios, como la venta de permisos que le han redituado millonarias ganancias, también empleados de la demarcación –que pidieron la omisión de sus nombres–, denunciaron que les detuvo sus pagos hasta por tres meses y que el dinero lo invirtió para sacar ganancias.
También revelaron que las nuevas luminarias en la zona que comprende el Eje 3 Oriente-Francisco del Paso y Troncoso, fueron adquiridas a más del doble de su precio original, lo mismo que con las patrullas compradas para la policía delegacional.
Otro de los milagros de Francisco Sánchez Cervantes, es el hecho de que el presupuesto para los Comités Ciudadanos, nunca lo ejerció en su totalidad, es decir, lo manipuló a su conveniencia, solamente repartió el dinero con la gente allegada a él, y a los que veía que le causaban problemas –de plano– se los negaba, aduciendo que no había presupuesto para ellos.