- Sus restos serán trasladados esta mañana a un velatorio, informó el Seminario de Cultura Mexicana, organismo que él presidía desde hace siete años
CIUDAD DE MÉXICO, 8 de junio.- Víctima de un paro respiratorio, anoche murió el escritor, historiador y académico Arturo Azuela (1938-2012) en el Hospital Adolfo López Mateos del ISSSTE de esta ciudad, informó su enfermera desde hace tres años Rosario Rodríguez.
La salud del nieto de Mariano Azuela, el gran novelista de la Revolución y autor de “Los de abajo”, había recaído desde el 15 de mayo, pero fue hasta el pasado miércoles que lo ingresaron al hospital, agregó su enfermera.
El doctor en Ciencias Sociales fue atendido de último momento, ya que sus severas dolencias de salud fueron tratadas médicamente durante más de dos años, en el Instituto Nacional de la Nutrición.
Sus restos serán trasladados esta mañana a un velatorio del ISSSTE, ubicado en avenida Revolución 770, informó en un comunicado el Seminario de Cultura Mexicana, organismo que él presidía desde hace siete años.
El poeta y novelista se encontraba muy activo estos últimos meses, ya que en marzo pasado celebró en Aguascalientes, con un encuentro que duró una semana, los 70 años del Seminario.
Además, el pasado 27 de abril firmó un convenio de colaboración con Conaculta en la sede remodelada de la institución pionera en acercar la cultura a los ciudadanos, en la que había emprendido varios cambios.
El músico y matemático acababa de terminar la “biografía cálida” de su amigo Juan Rulfo, en la que narra 29 años de amistad literaria y de experiencias compartidas a partir de sus diversos viajes juntos y sus constantes encuentros vespertinos en la librería El Ágora.
El autor de “El tamaño del infierno”, su primera novela publicada en 1974, y “La casa de las mil vírgenes” trabajaba en dos libros más: una antología de su poesía erótica, que se traduciría al inglés, y una novela sobre el exilio español a partir de la mirada del niño que fue cuando su colonia, Santa María la Ribera, se trasformó de pronto en “La Nueva España”.
“He sido muy solitario, independiente, a veces medio clandestino. He defendido mucho mi intimidad. Tengo muy buenos amigos. No pertenezco a ningún grupo. Es una forma de ser que se trae en las venas”, reconoció en una entrevista con el Periódico de la Vida Nacional de cara a sus 70 años. “La vida te va ubicando en el mejor lugar y hay que saber aguantar los golpes. Pero si hay verdadera vocación, uno sigue en el mundo maravilloso del manejo de la palabra, porque es un destino”

