- “Tengan calma”…
- GDF, Plan “B”…
- Mancera no puede…
- Peña-Mancera…
- Miedo y extrañamiento…
- Cuentas alegres…
- ¡A la caza de ´mapaches´!, dicen
A unos días de que Miguel Ángel Mancera cumpla sus primeros seis meses al frente del Gobierno de la Ciudad de México, el equipo de prensa del mandatario capitalino adelantó que esta semana presentará ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), su Programa General de Desarrollo del Distrito Federal (PGDDF) 2013-2018, por medio del cual establecerá los objetivos, metas y líneas de acción que permitirán definir e implementar las políticas públicas de la capital a fin de potencializarla como una de las más adelantadas a nivel mundial.
Según las expectativas anunciadas, la intención es renovar la orientación “progresista” de la Ciudad de México, ante el gran desafío que sea convertido en posicionar al joven político en un verdadero líder no sólo de izquierda sino ciudadano, cercano a la gente, objetivo que no ha alcanzado en sus primeros 180 días de administración.
Ante la crítica recibida, los integrantes del nuevo gabinete capitalino llaman a la sociedad a tener calma, a dejarlo trabajar, a que se asiente para poder mostrar los resultados en beneficio de los habitantes de la capital del país, y primer bastión perredista.
Sin duda uno de los aspectos que más le preocupan es la cercanía de Mancera al presidente priísta Enrique Peña Nieto, además de diversos tropiezos a cargo de sus novatos funcionarios como los disturbios del Primero de Diciembre, la liberación de los detenidos del Movimiento #YoSoy 132, los perros asesinos de Iztapalapa, y el más reciente hecho “inédito” en la ciudad capital como la desaparición de 11 jóvenes tepiteños de un bar, ubicado en la Zona Rosa, sin que la autoridad ministerial, a una semana de los hechos consumados, dé una explicación creíble de lo ocurrido a la sociedad.
Ante la incertidumbre y queja hacia el nuevo gobierno, la presentación del PGDDF tiene la intención de aglutinar en un solo eje rector los programas sectoriales, institucionales, parciales y especiales y realizar una evaluación de los mismos que define la Ley de Planeación Local a lo largo de casi 16 años de gobiernos de avanzada, progresistas, incluyente, responsables, entre otros halagos desde que llegó la izquierda gobernar el Distrito Federal.
Y como un elemento distractor de la falta de un gobierno perredista eficaz en el Distrito Federal sobre el conflicto entre los delegados de Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Tlalpan y Álvaro Obregón contra el tema de la “Cruzada contra el Hambre”, que de acuerdo a los funcionarios locales viola la Ley General de Desarrollo Social. Para lo cual desde la propia ALDF, los diputados locales aprobaron un “extrañamiento” a la secretaria de Desarrollo Social del gobierno federal, Rosario Robles por el incumplimiento de los acuerdos y mesas técnicas para la implementación de dicho programa en la capital del país.
A decir de los legisladores locales del PRD, en las pasadas elecciones federales en esas cuatro entidades se obtuvieron 1 millón 481 mil votos, en contra de 1 millón 244 mil que Peña Nieto obtuvo en toda la ciudad de México. A esta queja se suma también la presunta manipulación electoral en los 14 estados donde habrá elecciones este julio próximo como es Baja California, donde habrá elecciones para renovar la gubernatura este año. Ahí, la Cruzada Nacional contra el Hambre, será implementada en 3 municipios que conjuntan el 97% del electorado. Además, el 76% de los 400 municipios que integran el padrón se concentran en Chiapas, Guerrero, Estado de México, Oaxaca y Veracruz.
Ante este panorama, el PRD Nacional está listo para dar la lucha ya que con base a estudios de opinión de Mitofsky y Mendoza y Asociados -que mando hacer el propio partido-, los amarillos tienen amplias posibilidades de ganar en Baja California, Aguascalientes, Puebla, Oaxaca y Tlaxcala, entre otros estados por lo cual la dirigencia nacional intensificará giras proselitistas, anunció Alejandro Sánchez Camacho, secretario general del PRD.


